El 5 de febrero de 1988, un grupo de líderes visionarios formalizó la creación de la Fundación Costa Rica Canadá, bajo el amparo de la Ley 5338. Su propósito era claro: impulsar el desarrollo social en las zonas rurales mediante programas de vivienda, infraestructura social y proyectos económicos que mejorarían la calidad de vida de las familias más necesitadas. Así comenzó una trayectoria marcada por la transformación y el compromiso con las comunidades vulnerables.
Un año después de su fundación, la Fundación fue incorporada como una entidad autorizada del SFNV, permitiéndole gestionar recursos del BANHVI para financiar bonos de vivienda. Este logro le otorgó la capacidad de canalizar recursos significativos hacia comunidades rurales, desempeñando un papel crucial en la reducción del déficit habitacional del país y consolidando su impacto en el sector vivienda.
El 15 de abril de 1991, la Fundación inauguró su sede en Lourdes de Montes de Oca. Este espacio, más que su centro de operaciones, se convirtió en un símbolo de su misión y lugar que ha sido desde entonces la primera cara visible de la gente que, desde adentro, espera con orgullo atender los sueños de las familias que visitan la Fundación.
La Fundación implementó un modelo innovador para atender las necesidades de las comunidades indígenas. Adaptando las normativas de vivienda para respetar las tradiciones culturales de estas poblaciones, benefició a más de mil familias de diversas etnias. Este enfoque marcó un hito en su compromiso con la equidad y la inclusión, demostrando sensibilidad y respeto hacia los pueblos originarios.
En un esfuerzo por fortalecer su vínculo con las comunidades, la Fundación reformó su Junta Administrativa para incluir a un representante de las organizaciones con las que mantiene convenio. Este cambio garantizó una mayor participación de las comunidades en la toma de decisiones estratégicas, consolidando la transparencia y el enfoque participativo de la Fundación.
La Fundación lideró la creación e implementación del Bono Comunal, un programa que transforma comunidades vulnerables mediante la mejora de infraestructura básica como calles, sistemas de agua potable y áreas recreativas. Este programa se convirtió en un referente del Sistema Financiero Nacional para la Vivienda, dejando una huella profunda en la calidad de vida de miles de familias.
En medio de la crisis financiera global, la Fundación diversificó su oferta crediticia lanzando productos como el crédito personal hipotecario y financiamiento para PYMES. Estas iniciativas fortalecieron su cartera y reafirmaron su compromiso con el desarrollo económico y la inclusión financiera en momentos de gran desafío.
Con una visión de crecimiento, la Fundación incursionó en proyectos desarrollados para terceros y formó alianzas público-privadas. Estas acciones ampliaron su capacidad operativa y abrieron nuevas oportunidades para seguir impulsando el desarrollo sostenible y la transformación social en Costa Rica.
La Fundación celebró su 30 aniversario con el logro de haber construido más de 50 mil viviendas y gestionado numerosos proyectos de infraestructura. Este hito reflejó el éxito de un modelo de cooperación internacional basado en la ética, la transparencia y el impacto social sostenible.
Tras más de tres décadas de servicio, la Fundación Costa Rica Canadá se erige como un referente en desarrollo social. Cientos de miles de millones de colones administrados con eficiencia y más de 50 mil créditos formalizados respaldan su legado. Con un patrimonio robusto y un compromiso firme, la Fundación sigue mirando hacia el futuro, decidida a transformar vidas y construir un país más equitativo y solidario.